Prof. Juan González Alegre: Los petrodólares
Por finanzas • 2 Sep, 2008 • Sección: Tribuna
La vuelta del petrodólar, ¿o no?
Aunque la escalada del precio del petróleo en las últimas semanas ha dado un respiro a los mercados, el precio del crudo parece consolidarse holgadamente por encima de los cien dólares, un barril que a principios de 2006 costaba en torno a los setenta y hace diez años no llegaba a los veinte. El mercado parece haber asumido el incremento de la demanda de las economías emergentes, aunque no se descartan futuras subidas. Parece que, ya no solamente debido a la extraordinaria subida de los precios energéticos, sino también a su creciente volatilidad, las economías occidentales tendrán que acomodarse a nuevos esquemas en los que se da una mayor importancia al ahorro.
Pero nuestras economías no son madres primerizas de una crisis energética. La situación a la que nos enfrentamos es comparable a la crisis sufrida durante los setenta y es de esperar que las potencias occidentales reaccionen con mayor rapidez y eficacia. Los que si parecen haber aprendido la lección de los setenta son los países exportadores de petróleo. Muchos de estos países dilapidaron entonces gran parte de su nueva fortuna en pocos años, en gran medida recurriendo a la importación de bienes de consumo de aquéllos países que les compraban el petróleo. Quedaba así cerrado un círculo en el que en gran medida occidente no salía tan mal parado.
Pero aquéllos tiempos no parece que vayan a volver ahora. El incremento excesivo del consumo acarreó importantes desequilibrios macroeconómicos y sociales en los aňos venideros. Como consecuencia, el crecimiento en algunos de los grandes exportadores de petróleo quedó estancado. Pero el petrodólar ha aprendido la lección. Las tasas de ahorro en los países exportadores de petróleo han aumentado considerablemente y la proliferación de los fondos soberanos como instrumentos de ahorro y estabilización –a la sombra de experiencias pioneras como la noruega - los ha convertido en grandes inversores en lugar de grandes “gastadores”. Es de esperar, que la reciente subida en los precios energéticos se traduzca, en el medio plazo, en un incremento de su presencia en los mercados financieros.
Pero los mercados de capitales nos es el único destino de este creciente ahorro. Los exportadores también están haciendo crecientes esfuerzos para diversificar sus economías y no depender exclusivamente de la demanda internacional de un recurso natural que, tarde o temprano, habrá de agotarse. Uno de los grandes filones en el cuál algunos de estos países ven su oportunidad de desarrollo más allá del crudo es sin duda el turismo. El desarrollo de infraestructura local para explotar recursos turísticos o crear nuevos destinos es notable en algunos países de Oriente Medio e incluso África, apostando a menudo por la calidad y el lujo, y nutriéndose además de mano de obra a salarios bastante moderados. Una nueva amenaza para una de nuestras industrias más importantes que, pese a su importancia en la economía española, no ha sabido aún posicionarse claramente en los mercados internacionales como un destino de calidad. ¿O una oportunidad para nuestro empresarios?
